o No permitiré cualquier actividad que corrompa o degrade la práctica de la consultoría política.
o Trataré a mis colegas y clientes con respeto y nunca dañaré intencionalmente su reputación profesional o personal.
o Honraré la confianza de mis clientes y no revelaré información confidencial o privilegiada obtenida durante nuestra relación profesional.
o No usaré llamados para atraer a los votantes basados en el racismo, el sexismo, la intolerancia religiosa o cualquier forma de discriminación prohibida por la ley y condenaré a quien utilice tales prácticas. En cambio, trabajaré por la igualdad de derechos y privilegios de votación para todos los ciudadanos.
o Me abstendré de hacer ataques falsos o engañosos a los oponentes o miembros de su familia y haré todo lo que esté en mi poder para evitar que otros usen tales tácticas.
o Documentaré precisa y completamente cualquier crítica a un oponente o a su trayectoria.
o Seré honrado en mi relación con los medios noticiosos y responderé sinceramente preguntas cuando tenga la autoridad para hacerlo.
o Usaré todo fondo que reciba de mis clientes o en nombre de ellos, sólo para aquellos propósitos facturados por escrito.
o No apoyaré a aquel individuo u organización que recurra a prácticas prohibidas por este código.