|
Gracias, muchas gracias amigas y amigos.
Gracias por venir de todos los rincones de México, gracias por su confianza, por su decisión de construir juntos el México de sus hijos, el México ganador que todos anhelamos, el México ganador que merecen nuestros niños.
Por fin, por fin ha llegado el día por el que hemos luchado con tanta alegría. Estamos a sólo 8 días de que decidamos qué tipo de patria vamos a heredarle a nuestros hijos. A 8 días de iniciar una nueva etapa en la vida de México, una era de progreso, una era de paz, de desarrollo con justicia, de seguridad, de oportunidades para los mexicanos. Una historia de respeto al medio ambiente y a los demás.
Sobre todo, amigos, estamos a 8 días de una victoria contundente en las urnas el 2 de julio.
En esta elección se va a decidir el rumbo del país para las próximas décadas, los mexicanos tenemos que elegir entre 2 programas de gobierno, 2 proyectos que se contrastan entre sí y que tienen consecuencias radicalmente distintas para la vida de los mexicanos.
El nuestro, amigos, un proyecto construido con el alma de miles y miles de mexicanos, representa la posibilidad de tener un México con crecimiento, con estabilidad económica y con empleo.
Esta es la opción que México necesita y frente a ella está otra opción, la opción de la deuda, la opción de la inflación, la opción de la devaluación, la opción de las crisis económicas que representa el PRD y que derrotaremos en las urnas el próximo domingo.
Yo amigos, amigas, garantizamos nosotros un proyecto donde podamos atraer inversión, donde podamos crear empresas medianas, pequeñas, grandes, que generen el empleo que necesitamos los mexicanos, que generen riqueza en el campo, en la industria, en la construcción, en la vivienda, en el turismo, en todos aquellos aspectos, en todo aquél potencial de nuestro gran país.
Nuestros adversarios representan una alternativa cultivada en el odio y en la calumnia, quieren estafar a los mexicanos con la mentira de que aumentarán sus ingresos como por arte de magia
Mexicanos, esa película ya la vimos, ya la vimos y es una película de terror que pagamos muy caro todos los mexicanos. Porque ya en 1982 ya hubo otro López, López Portillo que también anuncio aumentos del 10 y del 20 y 30 por ciento para los mexicanos, pero el resultado que no debe repetirse fue un resultado desastroso, porque por cada 20 por ciento que aumentaron el salario a los trabajadores, también le aumentaron a los trabajadores los precios y el costo de la vida no en 20, sino en 120 por ciento en ese año.
El peso mexicano se devaluó como nunca, de 24 pesos a 125 pesos por dólar tan solo en ese 1982. México sufrió una de las peores crisis que registre su historia, la lección es clara, los pueblos que no recuerden su historia están condenados a repetir sus tragedias, por eso nosotros no debemos permitir que se repita esa historia de trabajo, que no ensombrezca el futuro de nuestros hijos la irresponsabilidad económica que ensombreció a pasadas generaciones de mexicanos.
No lo permitiremos jamás amigos, o les pregunto: quieren ustedes otra crisis económica como esa?, quieren otra devaluación? quieren que a nuestros hijos otra vez les quede un México marcado por la miseria que nosotros heredamos de generaciones anteriores.
Por supuesto que no amigas y amigos. Por eso este dos de julio vamos por la opción de los empleos, vamos por la opción del gobierno responsable con la economía y con la justicia. Este dos de julio vamos por la opción que representa el futuro para todos los mexicanos, vamos por Acción Nacional.
Hace unos días escuché al candidato perredista que enviaría a los panistas al basurero de la historia, yo les digo amigos que cuando yo sea presidente no voy a enviar ni a mis peores enemigos a ningún basurero, porque a lo que aspiro es a tener un país donde cada mexicana y cada mexicano independientemente de cómo piense, sea respetado y tenga un lugar en la construcción de un México mejor.
Este dos de julio decidiremos entre nuestro proyecto que respeta a los ciudadanos y los escucha y otro que se basa en el desprecio a la opinión y a las demandas de la ciudadanía; entre un proyecto que es democrático y otro que en su intolerancia es la semilla misma del autoritarismo que ya hemos dejado atrás.
Este domingo vamos a elegir entre un proyecto que garantiza la unidad de los mexicanos fundada en la ley y otro proyecto que desprecia la ley y que siembra el odio y la división entre los mexicanos.
Por eso amigos, por eso en esta disyuntiva, en la disyuntiva del 2 de julio vamos a elegir entre quienes promueven el odio y la división de los mexicanos o quienes queremos la unidad y la concordia de México y en esa opción ganaremos los pacíficos sobre los violentos.
Vamos a optar entre quienes representan la crisis económica o la estabilidad económica y por supuesto ganaremos quienes garanticemos la estabilidad económica de México.
Vamos a decidir entre las deudas y el empleo, y por supuesto todo México votará el 2 de julio por el empleo y no por las deudas porque queremos un futuro mejor. De eso es la elección del próximo domingo.
Este 2 de julio amigos vamos a ganar los pacíficos sobre los violentos. Este domingo que viene quien va a ganar va a ser México y todos los mexicanos.
Amigas y amigos:
Soy un hombre que se ha guiado por sus convicciones, soy un hombre que se ha guiado en la vida por sus sueños y toda la vida, toda la vida he soñado con tener un México distinto y mejor.
Yo me imagino, amigas y amigos, un México justo donde las niñas y los niños indígenas de las zona mazatecas de Oaxaca, de las zonas Mazahuas del Estado de México, de la sierra de Zongolica en Veracruz, tienen la misma oportunidad de estudiar y de salir adelante que las niñas y los niños de las mejores colonias de la ciudad de México.
Yo me imagino, amigos, un México donde los niños de la selva lacandona o los de la Huasteca o los de Chalco o Chimalhuacán reciben la misma atención médica y hospitalaria que los niños de Guadalajara o de Monterrey.
Soy un hombre amigos, soy un hombre que sueña y lucha por un México equitativo que ofrezca a todos oportunidades de salud, de educación, de vivienda, que al igual que ustedes sueño con un México generoso que apoya a las familias más necesitadas para que vivan con dignidad y abandonen la pobreza.
Sueño con un México que es hermano de sus hermanos, un México solidario que apoya a quienes tienen más adversidad, que apoya a las madres solteras, que apoya a las personas con discapacidad, que apoya a los adultos mayores y no hay distingo entre un mexicano y otro, no hay distinto entre un niño que viene y el adulto que ha cumplido con la vida, no hay distingo entre mujeres y hombres, entre joven y adulto, entre indígena y no indígena.
Sueño, amigos, sueño con un México que es capaz de sembrar justicia y amor donde ahora sólo ha habido desprecio y abandono. Sueño con un México seguro, un México libre, donde nuestros hijos puedan crecer, jugar, aprender, vivir intensamente, donde puedan ser felices.
Hoy, sé que los ciudadanos estamos en peligro, que estamos presos tras la rejas de la casa, del departamento, del negocio; que mientras el ciudadano está preso los delincuentes están libres y en la calle y yo sueño amigos, sueño con un México donde ocurra lo contrario, donde los delincuentes estén presos, bien presos tras las rejas y los ciudadanos libres y en la calle ejerciendo su libertad.
El México en el que sueño, el México por el que lucho amigas y amigos, es un México limpio, un México donde hemos rescatado nuestras selvas y nuestros bosques, que han detenido su deterioro y ahora crecen cuidados por la mano del hombre, un México donde los ríos han dejado de ser los drenajes de las ciudades y son ríos nuevamente.
Un México donde los campos dejan de ser basureros de plásticos sueltos y vuelven a ser campos nuevamente.
Por el México que quiero, por el que lucho, las ciudades son nuevamente espacios dignos para todos. Son espacios donde la vivienda está al alcance prácticamente de cualquier padre de familia, son ciudades donde mis hijos juegan, estudian, trabajan, se divierten, son felices.
En el México que sueño hay un México democrático, los gobernantes rinden cuentas, los gobernantes cumplen con su deber y cada ciudadano sabe donde está su dinero y cómo se decide su futuro.
Les digo esto, amigas y amigos, con una convicción profunda, que ese México en el que sueño, ese México vendrá; ese México será una realidad, ese México vendrá con la fuerza de los pacíficos, ese México vendrá con la fuerza de las madres solteras, de las viudas, de las mujeres separadas que sacan adelante a sus hijos.
Yo les digo a esas mujeres que estaré con ellas porque no sólo sacan adelante a sus hijos, están sacando adelante a la patria y entre todos saldremos adelante juntos.
Ese México es posible y vendrá con la fuerza de los indígenas que cuidan sus bosques, de los campesinos que labran la tierra, con la fuerza de los pescadores que tiran sus redes, de los artesanos que crean magia con sus manos que son artesanías orgullo de México en el mundo.
Ese México vendrá con la fuerza de los taxistas que luchan día con día por ganar su ingreso, con la fuerza de los deportistas que son orgullo de México, con la fuerza de los artistas que crean y se expresan y nos divierten y nos enseñan.
Ese México amigos vendrá con la fuerza de los que luchan, de los que guardan la paz en su corazón. Vendrá con la fuerza de ustedes amigos míos que hoy colman este singular cierre de campaña en este Estado Azteca que por primera vez llena sus tribunas y su campo para ser una expresión política de paz y para anticipar la victoria que viene en 8 días más.
Ese México, ese México vendrá y por eso voy a impulsar como nunca las becas escolares y un proyecto educativo de calidad de la mano de los maestros y los padres de familia para que nuestros hijos reciban una educación que esté a la altura de las mejores del mundo porque quiero un México ganador y vamos a empezar con la educación de nuestros hijos.
Ese México vendrá y para que venga no descansaré hasta depurar y profesionalizar los cuerpos policíacos, no descansaré hasta recuperar la seguridad de nuestras calles para nuestros hijos. Por eso, amigos, gobernaré con mano firme, con la ley en la mano pero con mano firme, sin tregua, sin descanso, hasta lograr el México seguro que merecen las familias mexicanas.
Ese México que sueño vendrá y por eso promoveré el seguro médico para todos empezando por los niños. Por eso, saldrán las caravanas de la salud a los pueblos y comunidades más remotos de México que no tienen clínica, para que no haya en mi gobierno un solo niño, una sola niña, que carezca de médico, de medicinas y de atención oportuna para cualquier enfermedad, por cualquier tratamiento, por cualquier medicamento que necesite.
Porque ese México viene, porque ese México lo haremos venir, voy a promover el Proárbol para apoyar a los indígenas que viven en la miseria de lo que queda de las selvas y los bosques y que al mismo tiempo que ellos salgan de la miseria nosotros recuperemos selvas y bosques para el México que viene no en las próximas décadas sino en los próximos siglos.
Ese México viene y por ello abriré la puerta más grande para salir de la miseria, abriré amigos la puerta del trabajo, del trabajo digno porque la pobreza no se alivia con promesas irresponsables, la pobreza se cura con empleo. Por eso seré el Presidente del empleo en México.
Trabajo en el campo productivo de la industria, trabajo en el comercio, en la construcción, en la vivienda y en el turismo. Haremos de México una plataforma de inversión y de comercio y el mejor destino del mundo para invertir, para producir y generar puestos de trabajo para las mujeres y para los jóvenes mexicanos.
Estoy acostumbrado a luchar, hoy culmina una campaña en la cual hemos enfrentado la adversidad y hemos superado la adversidad. Día con día, día con día hemos sacado fuerzas de nuestros sueños, de nuestras convicciones, de nuestro anhelo de tener un México distinto y mejor. Hemos sacado fuerzas de lo profundo del espíritu para enfrentar los obstáculo y he sido siempre un inconforme, he sido un desobediente, no con ustedes, no con mi padre a quien amé y respeté y seguí siempre, sino un rebelde contra la injusticia, contra la miseria, contra la dictadura de unos cuantos que pretendieron imponerse para siempre sobre millones y millones de mexicanos, que ya derrotamos en el pasado y los vamos a derrotar nuevamente el próximo domingo de julio.
Sobre todo he sido un rebelde contra la fatalidad porque sé que el ser humano ha sido creado como un ser libre y que mientras haya libertad en los seres humanos no hay destinos manifiestos, menos en una elección Presidencial. Por eso, jamás creí que esta elección ya estaba decidida como nos lo querían venir a hacer creer desde hace 3 años.
Jamás, jamás acepté, nunca he aceptado que hay realidades que no se puedan cambiar. Jamás acepté que había obstáculos insuperables y por eso hemos venido remontando una y otra vez todos los obstáculos, todas las encuestas adversas, todos los malos augurios.
Jamás, jamás acepté el mito de que había candidatos indestructibles. Jamás acepté la fatalidad y por eso no sólo hemos cambiado la realidad de esta campaña electoral porque rompimos todos los augurios, porque después de haber oído una y otra vez que era imposible, hoy estamos a escasos 8 días de una victoria contundente en la Presidencia de la República.
Y quiero ver con claridad lo que ocurrirá este domingo. A esta hora las elecciones estarán transcurriendo de manera pacífica. Al filo de las 11 de la noche el Presidente del IFE anunciará que se ha registrado la mayor votación en la historia de México y que en esta intensa contienda habremos ganado, ganaremos por un millón y medio de votos de ventaja.
Estoy listo, estoy listo para la responsabilidad que viene, estoy preparado profesional y espiritualmente para la tarea. Toda mi vida me he preparado para ella porque conozco los problemas de México, porque conozco las alternativas para resolverlos, porque tengo la experiencia. Se los digo con absoluta tranquilidad de conciencia, estoy listo para ser el próximo Presidente de México.
Desde ahora anuncio que convocaré a un gobierno de unidad nacional y estoy dispuesto, si es necesario, a integrar un gobierno de coalición que sume a mexicanas y mexicanos honestos y capaces que quieran el mismo México distinto y mejor que proponemos.
Con nuestra victoria, que será la victoria de todos los mexicanos, iniciaremos una nueva época en la vida de México, una época de paz y de prosperidad, una época de conciliación nacional, de crecimiento económico con empleo estable y bien remunerado.
Empezaremos a cerrar en México la brecha entre los ricos y los pobres y la brecha entre el hombre y la naturaleza.
Mexicanas y mexicanos:
Les pido el día de hoy que no cedan ni un milímetro de sus sueños, que abran su espíritu a la esperanza y al anhelo de un México mejor, que vayan con alegría a convencer a los mexicanos que aun no deciden y que están esperando a que toquemos la puerta de su entendimiento y de su corazón, que no permitan que nadie se rinda, que multipliquen sus esfuerzos que tan generosamente han hecho todos estos meses, que en todo México hondeen las banderas del compromiso, de la alegría, de la fuerza, del sueño, de la victoria, las banderas del PAN, las banderas de México.
Vamos a recorrer todos, sección por sección, manzana por manzana, en estos 8 días que faltan no debe quedar ninguna colonia por visitar, ningún rancho, ni una puerta sin tocar, sin escuchar nuestro mensaje. Vayan con sus vecinos e inviten a todos a votar por la mejor opción para México, la opción de las propuestas, la opción de las manos limpias, la opción del México para que vivamos mejor.
Vamos a ganar porque tenemos la razón, porque tenemos la verdad, porque buscamos la justicia, porque tenemos la fuerza de los pacíficos.
Vamos a ganar porque tenemos las mejores propuestas y porque a pesar de las calumnias, a pesar de las mentiras, vamos a ganar porque tenemos las manos limpias y no tenemos cola que nos pisen.
Amigas y amigos:
México está cambiando, este 2 de julio es la hora de decidir entre el pasado o el futuro, entre el pasado que quebró a México o el futuro promisorio que habremos de construir.
En esta hora crítica ni un paso atrás. Pienso en el futuro y vamos por el futuro.
Ese sueño, ese sueño me ha traído hasta aquí, hasta este magnífico día. Habrá mexicanos una patria distinta y mejor.
Yo los invito a que soñemos en ese México y no sólo soñemos, sino que luchemos por heredarlo a nuestros hijos, que de aquí al próximo domingo entreguemos alma y corazón para que el sueño se haga realidad. De aquí al próximo domingo piensa en tus hijos, piensa fuerte en ellos, míralos a la cara, recuérdalos en cada instante porque por ellos construiremos una patria ordenada y generosa y una vida mejor y más digna para todos.
Por ese México que viene, por ese México ganador vamos con todo, vamos juntos hasta la victoria el 2 de julio.
Vamos hasta la victoria, mexicanas y mexicanos, que ganaremos el próximo domingo.
Gracias y a ganar.
¡Viva México!
¡Viva México!
¡Viva México! |