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Polk, presidente de los Estados Unidos, pide declarar la guerra a México

Se envía un mensaje al Senado cuyo argumento principal para la declaración de guerra a México es que "sangre norteamericana ha sido derramada en territorio norteamericano ". Ya las tropas norteamericanas han entrado a territorio de México y entablado algunos combates y escaramuzas con los mexicanos 11 May 1846 Leer mas

2006 Dic 27 Ejemplo español. Alejandro Gertz Manero. PDF Imprimir E-Mail

En menos de 40 años nuestra madre patria, España, nos superó con creces en desarrollo social, para convertirse en una sociedad del primer mundo que compite y rebasa los logros alcanzados por otras naciones de la comunidad europea, para situarse en un nivel de progreso y bienestar que son envidiables para cualquier Estado moderno y que significan un ejemplo a seguir por nuestro país, con el que tiene lazos y afinidades profundas e imborrables.

La sociedad española en contraste con la nuestra, ha consolidado el ideal de las comunidades democráticas, que es el de impulsar el crecimiento y la fortaleza de una clase media mayoritaria y pujante, que se ha educado sólidamente y que disfruta de un nivel de vida envidiable, en el que cada familia cuenta con habitación digna, educación gratuita y de calidad internacional en todos sus niveles, al igual que excelentes servicios de salud, para los que no se tiene que hacer ningún pago de seguros populares por parte de cualquier habitante del país, sea o no español, porque para eso están sus impuestos.

Todas sus ciudades, tanto grandes como pequeñas, encabezadas por la capital, Madrid, son un ejemplo vivo de esta nueva sociedad en la que esa clase media, digna e independiente, de profesionistas, artistas, empresarios y empleados, conviven y disfrutan de un entorno urbano limpio, con transportes eficientes, y sobre todo, tienen acceso a una alimentación inmejorable, que ha cambiado para bien su salud y perfil físico, lo que se refleja, sobre todo, en la belleza y gallardía de la mujer española actual; lo cual ocurre prácticamente en la mayoría de las comunidades provinciales y rurales.

En España los muy ricos y los muy pobres no tienen presencia cotidiana, y aunque existen, no expresan esa imagen social aberrante y vergonzosa que padecemos en México, donde multimillonarios prepotentes y arrogantes ofenden a diario con sus abusos y fortunas mal habidas a una población depauperada, mientras la pobreza está presente en cada esquina de cualquier ciudad; situación que se repite en el resto de nuestro ámbito territorial, donde la miseria, el hambre y las enfermedades endémicas son una realidad permanente e incompatible con un país que pretende incorporarse a la modernidad y a la democracia.

En la nación española, la sociedad entera hace presencia constante en la lucha contra el crimen y la barbarie, exigiendo justicia, mientras que aquí los muertos se cuentan por millares y la impunidad es casi absoluta, a lo cual nos hemos sometido, sin ver la salida a este azote social que nos está corroyendo desde hace décadas.

¿Qué fue lo que ocurrió para que allá se diera un cambio sustancial que aquí no hemos logrado? Algo muy sencillo: el país entero se unió con patriotismo, responsabilidad, honestidad y trabajo en un gran acuerdo de conciliación nacional que pudo enfrentar y superar la corrupción, la inmoralidad de los especuladores y el fundamentalismo radical, para de esa manera levantar una nueva patria equitativa e igualitaria, que debe ser un paradigma muy cercano para nosotros, ya que de España vino la simiente que germinó en el mundo indígena para forjar nuestra nacionalidad, en la que los antiguos mexicanos, junto a criollos y mestizos, recibieron la sangre fraterna aunada a sus costumbres y religión para crear esta gran patria, que ahora debe seguir el ejemplo de la España ancestral y cercana, que nos está señalando el camino de la verdadera democracia y de la auténtica justicia social, por la que debemos luchar como ellos lo han hecho.

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Doctor en Derecho

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