2025 Mar 27 Cuau, en tierra de machos. Humberto Musacchio.
Al dejar el cargo el autor de la cuauhtemiña, se dieron a conocer hechos poco edificantes: su media hermana, Nidia Fabiola, lo acusó por intento de violación; su esposa lo ha exhibido como bígamo y golpeador y, por si algo faltara, José Fierro Escobar confesó que, por instrucciones de Blanco, en 2017 asesinó de tres balazos a Juan Manuel García Bejarano.
Cuauhtémoc Blanco fue un extraordinario futbolista, lo que le permitió salir de la pobreza y convertirse en uno de los deportistas mejor pagados. Por supuesto, es plausible que se abra camino para que puedan superarse quienes vienen de los estratos menos favorecidos de nuestra sociedad, pero…
El atleta magnífico, sin embargo, nunca dio muestras de que su nivel intelectual y moral creciera al parejo de su acelerado enriquecimiento económico ni con su fama y la admiración que le profesaban los aficionados, lo cual le permitió hacer una carrera política cuyos resultados no fueron tan admirables como sus jugadas sobre el césped.
En su paso por la alcaldía de Cuernavaca y el gobierno de Morelos, cargos a los que llegó como candidato de un partido aliado al gobierno morenista, se le vio frecuentemente en compañías poco recomendables, en alegres brindis con individuos de baja estofa, ligados a organizaciones criminales.
Por si algo faltara, como alcalde y gobernador incorporó a seres de mala fama a su gobierno, sujetos que llegaron a ocupar cargos relevantes sin contar con una ética aceptable ni calificación que garantizara un buen desempeño, por lo cual no dieron resultados positivos a la sociedad morelense.
El propio Cuauhtémoc no fue un buen administrador público y en su saldo figuran malas cuentas, pues el manejo de los dineros estuvo lejos de ser impoluto y su sucesora en el gobierno morelense, Margarita González Saravia Calderón, ha hecho públicos los desfalcos del señor Blanco y ha procedido para que en tribunales se aclare el destino de lo extraviado... para decirlo de manera suave.
Al dejar el cargo el autor de la cuauhtemiña, se dieron a conocer hechos poco edificantes: su media hermana, Nidia Fabiola, lo acusó por intento de violación; su esposa lo ha exhibido como bígamo y golpeador y, por si algo faltara, José Fierro Escobar confesó que, por instrucciones de Blanco, en 2017 asesinó de tres balazos a Juan Manuel García Bejarano, organizador de la Feria de Cuernavaca, de acuerdo con dos videos que dio a conocer el periodista Nacho Lozano, de Imagen Noticias.
De acuerdo con ese material, Fierro Escobar recibió en su domicilio a tres hombres: uno era “una persona alta, gorda, güera, pelo cano, con un acento español”; lo acompañaba Cuauhtémoc Blanco, quien hizo una seña al tercero de los visitantes, quien llevaba una maleta de la que sacó “fajos de billetes” y se los entregó al sorprendido anfitrión con la instrucción de ejecutar a García Bejarano. Por supuesto, Cuauhtémoc lo negó, pero los videos existen.
Hechos como los relatados originaron que se pidiera el desafuero del acusado para que hiciera frente a las acusaciones, a las que se sumó la de Meggie Salgado, diputada de Morena, quien dijo que ella y sus hijos habían recibido amenazas de Blanco, quien anteayer entró y salió del salón de sesiones acompañado o escoltado, según se quiera ver, por el empresario y líder sindical Pedro Haces.
Algunas diputadas morenistas habían promovido que votaran por el desafuero todas las mujeres que integran la legislatura, pero finalmente sólo 24 legisladoras del partido guinda expresaron su desacuerdo con la protección que ofreció su partido al exfutbolista.
Lamentablemente, Gabriela Jiménez, quien exhortó a sus compañeras a votar por el desafuero, acabó absteniéndose, al igual que otros 13 diputados de Morena. La razón fue que se le amenazó con quitarle la vicecoordinación de la bancada guinda si votaba en contra. La asamblea estuvo marcada por los abusos morenistas, como la orden de Sergio Gutiérrez Luna, presidente de la Cámara, de apagarle el micrófono a la diputada Meggie Salgado y de permitir, fuera de orden, que el propio Cuauhtémoc hablara desde la tribuna rodeado de las mujeres cuatroteras que han renunciado a solidarizarse con las mexicanas a las que dicen representar.
El PRI, abanderado como siempre de la corrupción y el delito, votó con la mayoría de Morena por proteger al agresor de mujeres, con lo cual Alito espera salvarse de ser desaforado, pues no son pocos sus pecados.
Pero la gran perdedora de la sesión fue Claudia Sheinbaum, quien ya no podrá decir aquello de “llegamos todas”. La política mexicana es todavía tierra de machos.
Tomado de: Excélsior