Introducción
En México hay una economía que está extorsionada, lo que le impide crecer y hacerlo de una manera incluyente; extorsiona el franelero que actúa como dueño del arroyo vehicular, los líderes sindicales que, sin representación real, emplazan a huelga con el fin de obtener una renta; extorsionan los funcionarios responsables de tramitar un permiso o cualquier trámite gubernamental, el policía y los responsables de protección civil. También extorsionan los gerentes de compras de grandes empresas, o de gobierno, cuando exigen “moches” a proveedores, en especial a micro y pequeñas empresas, que buscan integrarse a cadenas de valor.
La presidenta enunció un nuevo posicionamiento estratégico, en el que convierte las recientes solicitudes estadounidenses de extradición contra políticos y funcionarios mexicanos en un acto de injerencia externa que atenta contra nuestra soberanía
Ha sido el Sistema Nacional de Coordinación Fiscal el pivote principal para afrontar y remontar los significativos desequilibrios regionales de la economía en el país.
El destierro pone en tensión la imaginación moral de una sociedad. En el caso mexicano, cuando apenas se ha comenzado lentamente a reconocer la dimensión de la crisis de las desapariciones, se documenta con cada vez mayores elementos otra gran crisis: la de cientos de miles de personas que enfrentan el destierro, pues son despojadas y expulsadas de sus comunidades por la violencia.
Nadie sensato le pediría que niegue su trayectoria, ni que se desdiga de sus principios, ni que rompa sus ligas de afecto con su mentor. Lo que se le pide es que tome las riendas de su gobierno y resuelva los problemas que están desafiando al país. Se le pide que ponga su tarea de Estado por encima de los intereses de su partido, porque lo que estamos viendo es el principio de una campaña que se desplegará “casa por casa” para afianzar la posición de Morena denostando a sus críticos y al gobierno de Trump, como si fueran lo mismo.
No parece este el segundo año de la presidenta sino un tormentoso tránsito entre el quinto y el sexto año de Gobierno.
La economía no repunta. El banco central y los economistas que consulta recortaron sus pronósticos. La OCDE considera que no llegaremos ni siquiera al punto de crecimiento. Conste que 2026 iba a ser el año bueno.
Lo atestiguamos cada mañana: el declive no es rumor ni sospecha, es el espectáculo de todos los días.
A una semana del discurso de quiebre, la crisis se profundiza. Lo más grave es que no se busca una salida. La convocatoria de la Presidenta es que nos refugiemos en la zanja que abre el discurso nacionalista. La trinchera en la que Sheinbaum se refugia está a la espera de la siguiente bomba. Ahí dentro no hay otra estrategia más que la radicalización de su base política y la confrontación con el enemigo interno. Al atrincherarse en el discurso soberanista, la Presidenta se encierra.
[…] aquello que, tanto el Council on Foreign Relations como la Trilateral Commission, se proponían con respecto a las deudas contraídas durante la dictadura del ‘76, se logró exitosamente. Ello por cuanto a partir de 1982, al declararse México en default, David Rockefeller le encomienda a Henry Kissinger la formación de una “Comisión para la Deuda Externa Latinoamericana”, a cargo de Alan Greenspan, quien fuera directivo del banco Morgan Guaranty Trust Company, y luego Gobernador del Banco de la Reserva Federal de los Estados Unidos. Lo que propuso Greenspan fue canjear deudas por empresas públicas, hechos que pronto tuvieron lugar al mismo tiempo en toda latinoamericana, y aquí en Argentina de la mano de Menem y Cavallo, con las célebres privatizaciones. Por su parte Henry Kissinger desde la Trilateral Commission expresaba: “No hay camino indoloro para que los países deudores puedan solucionar su crítica situación, pero debemos proponer algunas alternativas a los programas de ajuste del FMI. La solución siempre implicará un sacrificio; yo prefiero que las Naciones deudoras paguen sus obligaciones externas, con activos reales a los bancos acreedores, con la entrega del patrimonio de las empresas públicas”. […]
“Tenemos un sistema que cabría denominar Gobierno global sin Estado global, en el cual un puñado de instituciones –el Banco Mundial, el FMI, la OMC- y unos pocos participantes –los ministros de Finanzas, Economía y Comercio, estrechamente vinculados a algunos intereses financieros y comerciales- controlan el escenario, pero muchos de los afectados por sus decisiones no tienen casi voz.
Qué es una política de Estado. […] es todo aquello que los gobiernos implementan de manera permanente, para que trascienda a través del tiempo y por generaciones, sin que se vea afectada por uno o varios cambios de gestión. La política de gobierno dura mientras esté vigente el ejecutivo que la aplicó, mientras que la política de Estado obedece a un interés fundamental, por lo que debe conservarse en forma permanente. Son de importancia estructural y, con matices y adecuaciones, deben ser mantenidas en cada cambio de gobierno. Tienen fuerza propia más allá de las gestiones y forman parte de la cultura política de un país.
Prólogo
WALTER Lippmann eligió para este libro un título deliberadamente anodino, precisamente por la naturaleza explosiva de su contenido. Desde su publicación en 1922, esta obra ha molestado, provocado e incluso indignado a sus lectores ininterrumpidamente a lo largo de innumerables ediciones. La opinión pública y las tesis que propone constituyen en la actualidad parte esencial de nuestro vocabulario político. Aún hoy continuamos debatiendo estos conceptos con la misma intensidad con la que se debatieron cuando se desarrollaron por primera vez, debido a que inciden en la esencia misma de la teoría democrática y de nuestra fe en el funcionamiento de los gobiernos representativos. Publicado en una época en la que apenas se había comenzado a estudiar la psicología política, este libro traspasó los límites de la ciencia política tradicional, abriendo nuevas líneas de investigación. A su paso surgió una auténtica industria de encuestas de opinión, cursos y revistas académicos, fundaciones, institutos e incluso títulos de posgrado.
Introducción: crisis, resistencias, alternativas. Geoffrey Pleyers, Manuel Garza Zepeda
Los movimientos progresistas enfrentan tiempos difíciles en México. El país está inmerso en una ola de violencia masiva, la presencia de cárteles de la droga, ejecuciones extrajudiciales por parte del ejército y una situación de impunidad generalizada. En los últimos 10 años, más de 150 mil personas han sido asesinadas por el crimen organizado y los militares, y se llevan registrados más de 26 mil casos de desaparición forzada (Open Society Foundations, 2016).
Más allá de los consensos en formación sobre el cuasi estancamiento económico del país, se busca imponer una suerte de fideísmo para ver y entender nuestras cosas materiales de modo más optimista, o menos contrahecha. Pero, como advirtiera recientemente Alejandro Werner (“Llegaron las calificaciones”, Reforma, 22/5/26), la hora de las calificaciones llegó y no salimos bien evaluados.
Hay momentos en que escribir resulta un problema, porque escribir sobre nuestro México resulta repetitivo y seguramente cansará a los lectores; una y otra vez tengo que hablar de la miserable situación en que se encuentra el país en economía, del fracaso del sector salud en todos sus órdenes, del narcogobierno que se niega a decir su nombre, y las mañaneras insufribles; por eso hoy quiero comentar un discurso y una carta.
Una bravata no resuelve las limitantes geopolíticas, pero sí puede escalar el conflicto e impedir que mejore la economía.
Con un gran dejo de provincianismo, la presidenta optó por ignorar el estancamiento que sufre la economía mexicana y el contexto geopolítico en que se encuentra nuestro país. Enfocada hacia su base política, se dedicó a afianzar la estructura con la que ya cuenta, y a desdeñar y atacar a quienes debería sumar para conducir al país hacia un mejor estadio de desarrollo, para beneficio del conjunto. Otra oportunidad perdida, pero ésta con consecuencias.
AMLO construyó una amplia, heterogénea y contradictoria coalición; a Sheinbaum le llegó el momento de pagar la cuenta.
En la elección presidencial del 2006, AMLO pensó que era innecesario ampliar su coalición, podía solo. Quería llegar a la Presidencia sin deber favores para tener margen de maniobra. Por eso rechazó el apoyo del SNTE que le ofrecía Elba Esther Gordillo y el de Alternativa Socialdemócrata y Campesina, lidereado por Patricia Mercado. Este partido obtuvo el 2.7 por ciento del voto, casi cinco veces la diferencia entre la votación de Calderón y López Obrador.
LA CNTE Y EL MAGISTERIO DEMOCRÁTICO: VANGUARDIA Y EJEMPLO DE UNA CULTURA POLÍTICA DEMOCRÁTICA Y COMBATIVA. JOHN M. ACKERMAN, MIGUEL ÁNGEL RAMÍREZ ZARAGOZA.
La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) surgió en 1979 producto de la organización de maestros y maestras democráticas con amplios deseos de transformar al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), buscando también la democratización del país y de la propia educación que es su campo de trabajo. El caso de la CNTE fue elegido parte de una serie de estudios que nos permitan analizar a las organizaciones y movimientos sociales que se han opuesto al neoliberalismo y a la democracia liberal, para contribuir a la construcción de una cultura política democrática impulsada desde abajo, a partir del involucramiento de los ciudadanos en organizaciones y movimientos sociales de diverso tipo.
MAGISTERIO, LAS TRES HACHES. Luis HERNÁNDEZ NAVARRO*
CON H DE HERENCIA
Cuando en mayo de 1941 fueron detenidos y apresados ocho estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, los policías y militares encargados del operativo se llevaron con ellos el retrato de Karl Marx que se encontraba el comedor de la escuela. Fueron acusados de ultrajes a la bandera nacional, delitos contra la autoridad y asociación delictuosa.
Las malas ideas persisten, a menudo por la necesidad de la sociedad de creer en un líder
Todos conocemos a alguien así. Una amiga que, una y otra vez, se enamora de hombres que la maltratan. O el talentoso colega que salta de un empleo a otro porque no logra controlar su propensión a insultar al jefe.
Estamos ante la resistencia del Estado a devolver a las maestras y maestros las pensiones que durante décadas ya les había otorgado. Esto es algo que puede verse en su justa dimensión si se considera la historia larga del magisterio mexicano. Luis Villoro dice que al final de la Colonia eran ellos los “depositarios de las semillas de cualquier cambio”. Porque “su mayor sensibilidad crítica ante las desigualdades e injusticias, los llevó a oponer al orden existente otro más justo” (pág. 497, Historia General de México).
En el modelo de vautopensión los trabajadores acumulan individualmente los recursos que financiarán su propia pensión al final de su vida laboral, sin garantía directa del Estado para garantizar un nivel mínimo digno de pensión, salvo los complementos marginales como la pensión mínima garantizada o la mal llamada “pensión universal” para los adultos mayores que, aunque sea un oportuno “apoyo”, no alcanza el estatuto de una pensión propiamente dicha ganada por años servicio.