La 4T exige aplausos, pero destruye derechos, impone su autoritarismo y se cierra a la crítica, camino directo a la ruina democrática.
Eso parecen querer quienes nos gobiernan: ¡puro elogio! Sin importar qué tan aberrantes sean sus acciones, quieren que se les aplauda y que nadie ose criticar sus decisiones, por más insensatas que sean.
Recientemente, en dos ocasiones, la Presidenta ha mostrado irritación ante “los críticos de siempre” porque, por ejemplo, nos parece una medida totalitaria que la nueva Ley de Telecomunicaciones le entregue todo el poder a un empleado de la Presidencia sobre el contenido de medios electrónicos y redes sociales.
No les parece, aparentemente, que alguien se atreva a denunciar el autoritarismo implícito en la Ley Espía, en la que desaparecen los derechos constitucionales del ciudadano a su privacidad, comenzando con su geolocalización.
Los defensores de esta Ley afirman que es para dar herramientas al Estado para combatir a la delincuencia. Permítannos disentir: para combatir a la delincuencia no se requiere vulnerar los derechos ciudadanos que nuestra Constitución nos garantiza.
El miércoles en MICHOACÁN, el LÍDER MORAL de la izquierda, Cuauhtémoc Cárdenas, afirmó dos cosas contundentes: 1- Que el Estado mexicano está quebrado, y 2 - Que se encuentra éste en manos del crimen organizado.
No se trata para nada del “crítico de siempre”: esto lo aseveró el ídolo de casi todos los cuatroteros que hoy militan en Morena, fundador del PRD, de donde descienden los morenistas, comenzando con el Tlatoani Tropical y la mayoría de sus discípulos.
¿Qué van a responder al diagnóstico del Ing. Cárdenas? ¿Que no hay violencia en México, que no hay huachicoleo, que no arden Estados como Sinaloa y Michoacán?, ¿que las aduanas no están más porosas que nunca?, ¿que no hay asaltos, cobro de piso, secuestros y que nuestras carreteras son 100 por ciento seguras?
Estamos muy interesados en escuchar cómo le responderán a Don Cuauhtémoc, sobre todo la parte referente al Estado quebrado, que no invierte y todo se le va en gasto corriente, en mantener a flote a PEMEX y a la CFE y en continuar con las dádivas compra- votos que conforman la única forma de mantenerse los morenistas en el poder.
Según el diagnóstico de Don Cuauhtémoc, parece inevitable que se realice una reforma fiscal. Y si tiene razón, agárrense, porque para salvar al Gobierno morenista de la RUINA tendrán que quebrar a sus ciudadanos.
Esto justo cuando el alza en impuestos desatará sobre nuestra economía presiones inflacionarias, adicionales a las que ya padecemos. Vamos todos como manada de búfalos en estampida directo al desfiladero: y se molestan porque algunos gritamos ¡AGUAS!
¿Ustedes creen que entes económicos, ya sean internos o externos, van a verse motivados a invertir en un País en el que gobierna un Estado Policía, un “Big Brother”? Uno en el que sólo el Poder Ejecutivo decide, y en el que hasta el Poder Judicial estará sometido a la ideología en boga.
Debemos agregar que estamos en una situación en la que nuestro vecino nos podrá imponer a su antojo ARANCELES descabellados, lo cual hará imposible o improbable la exportación de productos mexicanos hacia el mercado más grande del mundo.
¡Y aún así, con todas las catástrofes que nos sobrecogen, desean que les aplaudamos a rabiar sus “logros”! El día que escuchemos al Ing. Cárdenas afirmar: “¡Qué bien vamos!”, ese día les aplaudiremos a los cuatroteros (nota al editor: escribimos “cuatroteros” y no “cuatreros”).
Esta intolerancia al desacuerdo con las políticas del régimen y sus decisiones chicharroneras es una prueba fehaciente de que en México ya no hay democracia.
Si fuésemos todavía una república democrática, la crítica sería aceptada como una parte muy SANA del ejercicio democrático, pues la discusión y confrontación de ideas enriquecen a la sociedad.
Mas no: no sólo no se acepta la crítica, sino que en nuestro Poder Legislativo se impone para la oposición la Ley de Herodes: ¡o te aguantas o te jodes!
Observamos los ciudadanos que para toda ley que aprueban se emplea no la razón, sino la aplanadora de la consigna. .
Para después ¡ir a festejar opíparamente al Caroline’s 400 del St Regis haciendo gala pública de la “austeridad franciscana” que practican los una vez discípulos Judas de Don Cuauhtémoc Cárdenas!
Tomado de: Reforma