Tratándose de la seguridad nacional y de la integridad de los ciudadanos, resulta obligado aceptar ayuda de quien nos la ofrezca. ¿Por qué la resistencia?
Prendió el Comisionado Marco Rubio la Batiseñal alertando a Batman y no pasó ni una semana desde “la llamada” de “El Jefe” con “La Jefa”, y Batman respondió: capturó a (supuestos) TRECE sicarios del bando de “La Mayiza” en Navolato, Sinaloa, y también al supuesto jefe del Cártel Jalisco Nueva Generación en Aguascalientes, alias “El Charro”. Esto, para acallar las versiones del Jefe Trump de que este Gobierno está paralizado frente a los cárteles que “gobiernan México”, según ha dicho.
No todo fue éxito, sin embargo, para Batman Harfuch: DOS policías fueron emboscados y heridos en El Nacimiento, Guanajuato, pertenecientes a un grupo destinado a la protección contra robo en carreteras. Igualmente, en Guerrero SEIS personas resultaron heridas en una balacera entre malitos y la Policía Comunitaria en Ayahualtempa. Lo peor, sin embargo, fue la ejecución artera y cobarde del Alcalde de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo, en la plaza central durante una celebración del Día de Muertos. ¿Qué irónico, no les parece, aparte de lamentable?
Doblemente triste e indignante resulta este asesinato porque Manzo, Alcalde independiente, tema meses CLAMANDO A LA FEDERACIÓN por ayuda para frenar a los criminales. No lo pelaron, no hicieron nada -práctica común-, y el resultado es que uno más que denuncia es SILENCIADO por lluvia de metralla.
La moraleja de la parodia con la que iniciamos pudiera ser que, por más ganas que le echan los Batmans y los Generales, es tan grande el incendio que no lo pueden apagar. Para consumo público, presume el aparato de Inseguridad y Desprotección Ciudadana que los “índices” van a la baja. Mas eso no lo palpan ni lo miran los ciudadanos a nivel calle, ni lo respaldan hechos como los relatados.
La gran pregunta es: si está demostrado que no pueden, pues no lo han hecho ni en Sinaloa ni en Michoacán ni en Guerrero ni en Tamaulipas, ¿por qué no se dejan ayudar? El crimen nos rebasa, no importa cuántos elementos militares o militarizados manden a Sinaloa: éste continúa siendo un polvorín. Lo mismo en muchos otros Estados del País. Uno pensaría que, tratándose de la seguridad nacional, de la integridad física y material de los ciudadanos, resulta obligado aceptar ayuda de quien nos la ofrezca para desterrar de una vez por todas a los narcoterroristas. ¿Por qué esta resistencia a emplear TODOS los elementos para enfrentar el problema con superioridad?
Pretextos no faltan: que “la soberanía”, que “nosotros podemos solos”, etc.; invocan el espíritu de la cooperación, pero lo que México requiere para el bienestar de sus ciudadanos es no sólo cooperación, sino INTEGRACIÓN de esfuerzos en lo que es un INTERÉS MUTUO. Pensamos que la actitud de nuestro Gobierno es absurda porque nuestra soberanía corre más PELIGRO ante los embates de los cárteles que ya gobiernan de facto una buena parte de nuestro territorio, que ante cualquier oferta de ayuda de Estados Unidos.
Existen indicios de que el verdadero enemigo ESTÁ ADENTRO, ello lo corrobora la existencia de grupos como La Barredora: indistinto el aparato criminal de las instituciones de seguridad del Estado de Tabasco, es más, AMBAS comandadas por el (o los) mismo(s) “jefe(s)”.
Corre el rumor en la CDMX de que un francotirador metió una BALA en la oficina de Batman a través de una ventana. Se dice también que la ojiva no provenía de ningún CÁRTEL, sino de un grupo POLÍTICO. Claro, el mismísimo Batman desmintió que esto haya sucedido; pero si acaso aconteció, por supuesto que lo negarían, ya que el tono que se pretende imponer desde el Ingobiemo es que en México cuatrotero “todo va muy bien”. Evidencia en contrario.
Lo único cierto es que, por más capas de rollo que se le quieran pintar al Duque de Estado, éste se hunde porque está OXIDADO, carcomido y asemeja al Titanic después de colisionar con el iceberg. Alarma agravada se genera a partir de que, en esta Administración/prolongación de la anterior, no se percibe ningún intento por CORREGIR los errores que nos han conducido a la actual situación.
De persistir este estado catatónico de paralización, se disipa -desgraciada y lamentablemente- cualquier esperanza de alcanzar un MEJOR MEXICO en el más amplio sentido.
Tomado de: Reforma