Entre el bloqueo en Ormuz y capitales que huyen, México encara una tormenta económica provocada más por la 4T que por agentes externos.
A propósito de lo dicho ayer aquí, que Trump estaría demasiado ocupado con el Estrecho de Ormuz como para estar jorobando a México, un avispado lector (comprobado lo tenemos que si están aquí, es porque lo son) nos realizó la siguiente observación: "La 4T no necesita a Trump para meternos en problemas". ¡Ah, cuánta razón tiene! Un repaso somero de acontecimientos recientes lo demuestra.
México importa el 75 por ciento del gas natural que consume, la constipación de Ormuz hará que se dispare su precio; esto equivale a más problemas para nuestra economía. Aun antes ya había dicho la Presidenta: "Si no les alcanza para la roja, compren de la verde" (gasolina); nuestra científica en jefe no parece entender que los coches modernos, por motivos de emisiones, requieren alto octanaje para funcionar adecuadamente. Lo cual nos trae al siguiente tema: como no producimos suficiente en las refinerías destartaladas de PEMEX -aceptado por ella misma-, México importa el 50 por ciento de las gasolinas que requiere el País, y éstas también seguirán subiendo a causa de la constipación en Ormuz. Pero, mientras, la obra maestra de los cuatroteros y su genio morador (esté ahí 0 no) de "La Chingada", DOS BOCAS, lleva DOS incendios en menos de un mes y hoy sufre un PARO total de operaciones, por las múltiples fallas que reporta este pozo sin fondo mal construido.
Luego tenemos los DERRAMES en el Golfo, cuyo origen el Gobierno oculta, pero sus efectos se sienten, junto con una oleada de sargazo incontrolable para la cuatrotería y que afecta al turismo. Necesario se torna también hablar de la ESTAMPIDA de CAPITALES que padeció México en MARZO, la cual superó los SIETE MIL MILLONES DE DOLARES. Más de SEIS mil millones de éstos reportados como desinversión de extranjeros en BONOS del Gobierno.
Esto es atribuible en parte la reducción de tasas por parte de Banxico, lo que incrementa el riesgo-país al reducir el "spread" entre lo que pagan bonos gubernamentales más seguros (en dólares o euros) y lo que pagan de rédito los mexicanos. No se puede descartar que esta fuga de capitales obedezca también a la INCERTIDUMBRE que ha generado el cuatroterismo con sus tácticas fiscales y cambios legales que tornan legal la confiscación de cuentas bancarias sin orden judicial.
Haciendo caso omiso a las implicaciones de la HUIDA de capitales al desprecio mostrado por los inversionistas a la deuda gubernamental, de nuevo SALE la Presidenta a SUPLICAR al sector privado que invierta en sociedad con PEMEX en la producción de gas, confesando -en contradicción con su mentor/padrino que EL GOBIERNO NO PUEDE SOLO. ¡Mira qué gran novedad! Se han pasado casi OCHO años
dándole patadas al pesebre del emprendedurismo privado: expropiando, prohibiendo áreas de inversión, con decisiones antiempresariales, terrorismo fiscal, dando impunidad a los delincuentes, pero persiguiendo al sector productivo, incluso en lo personal... y ahora reconocen que "no pueden solos".
Confiamos en no equivocarnos cuando afirmamos que al "llamado" de la doctora (en temas de medio ambiente y energías renovables) nadie serio y respetable responderá. NO EXISTE CONFIANZA en este Gobierno ni dentro ni fuera de México por el marco legal que han fijado, el sometimiento del Poder Judicial y la falta de independencia de éste, al ser un Poder Ejecutivo que se ha tornado tiránico, además de OPACO. Y encima de todo, está la propensión de la cuatrotería a agandallarse las inversiones privadas (Iberdrola, Vulcan Materials, gasoductos, Constellation Brands, el yacimiento ZAMA...) inversiones extranjeras expropiadas o prohibidas por la 4T, lo que ha ESPANTADO la inversión, y MAS AUN en sociedad con el mismo Gobierno, el socio más inconfiable y corrupto que se puede tener en México.
La inversión seria no le entra, pero queda la puerta abierta para huachicoleros, factureros y exportadores... ¡pero de metanfetaminas y fentanilo! Ésos sí se asocian con el Gobierno -en algunos casos ya lo están-, así que los cuatroteros cavaron el charco y ahora les toca remar en él.
Es eso o COMPONER el marco jurídico y retornarle al Poder Judicial su independencia para generar confianza y certidumbre.
Tomado de: Reforma