Sheinbaum pierde o pierde: si entrega a Rocha y los otros golpea a Morena; si los protege, desata con EU una tormenta para México.
La situación insalvable en la que se encuentra Claudia Sheinbaum responde a una concatenación de errores por ella cometidos, imputables a una obsesión patológica por defender, subordinarse y complacer a su padrino y mentor, Andrés Manuel López. Ello por encima de los superiores intereses nacionales de la ley y la justicia, así como de la conducción correcta de los asuntos públicos que le competen.
Es tarde ya: haga lo que haga la señora, puede afirmarse con escaso margen de error que "está frita". Su posición corresponde a la violación de la inmutable regla de que “no se puede simultáneamente quedar bien con Diosy con el diablo". Un político puede tener boca grande o cola larga, mas no puede tener ambas.
Larguísima es —y desde el 2021— la cola de Morena en relación con la IMPOSICION de Rocha Moya en Sinaloa por capricho (o acuerdo) de López Hablador, quien encubrió y apadrinó al hoy considerado narcogobernador al servicio del Cártel de Sinaloa, del cual recibió no sólo ayuda de dinero, sino de robo de boletas para ganar la elección.
La primera oportunidad de Sheinbaum para pintar su raya de la narcopolítica la tuvo en el 2024; ahí cometió su primer gran error: respaldar en términos absolutos a Rocha, entrándole de facto a la red de complicidad. En cada posterior visita a Sinaloa dobló la apuesta en Rocha, sumiéndose más en, si no plena complicidad, por lo menos encubrimiento.
Siguió protegiendo al hoy acusado de gravísimos delitos por Estados Unidosdurante sus dos años de Gobierno, brindándole blindaje a prueba de investigación de su FGR, que equivale una dependencia partidista de Morena que ha politizado la justicia.
Los morenos delincuentes son todos inocentes y los opositores inocentes son todos culpables con esta FGR que, entre otras cosas, exoneró al hermano del ex padrino de Rocha, López Hablador, por recibir dinero en efectivo "para la campaña" burlando al INE y a la ley.
Recientemente, escaló su retórica antiyanqui y se sumó al club latinoamericano de los socialistas fracasados en Barcelona y se puso a defender a la corrupta ex Presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, enfrentando a Milei, quien ahora tiene preso y cantando en Sol Mayor a la justicia argentina al fugado contralmirante Farías Laguna, implicando al ex Secretario de Marina, Rafael Ojeda, en el encubrimiento de la megarred de huachicol que embarró la MARINA al Gobierno morenarco. (Tampoco investigada esta relación delictiva por la FGR).
Y hace poco, Sheinbaum generó una muy orquestada ventosidad sobre los agentes de EU muertos en Chihuahua y como Niña Héroe, se enredó en la bandera para aventarse al vacío en OTRO pleito con Trump, justo cuando se renegocia el T-MEC.
¿Acaso va ella a arriesgar el bienestar de los mexicanos por defender a batos que no sólo violaron las leyes, sino los "principios" de Morena? Lo que esperamos que haga para salir razonablemente bien librada —pero dudamos que se atreva— es entregar a Rocha a los demás a la justicia norteamericana. Ello porque, de que ellos tienen PRUEBAS, tienen pruebas.
Ya medios internacionales han señalado que Sheinbaum pierde o pierde: si los entrega, se comprueba la hipótesis de que Morena recibió ayuda narca y que miembros destacados de ese partido están involucrados con el narcotráfico, un grave golpe de imagen con negativas repercusiones electorales, aunadas a un rompimiento/empinamiento con López Hablador.
Y si NO los entrega, los defiende y se enrolla en pretextos, abrirá una pelea con Washington que su Gobierno no puede ganar.
ES SÓLO el principio: si se pone "dura" en defensa de lo indefendible, invitará a un desastre económico y político, en el que México perderá y Morena quedará diezmado por acusaciones de corrupción (no sólo el megahuachicol, sino La Barredora y los Estados fronterizos).
No duden ustedes que, después de Sinaloa, las baterías de EUse enfoquen a Estados vecinos de esa entidad, nomás para enseñar otro pedazo de fusta que amenaza no sólo a los cuatroteros, sino al bienestar de todos los mexicanos.
¡Elija bien, señora: una equivocación más y se hunde para siempre en un pantano infestado de cocodrilos!
Tomado de: Reforma