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El Gobierno presume que "vamos bien, muy bien" pero la realidad demuestra que México se hunde en competitividad, libertad económica y crecimiento.
"El cuidado de la vida humana, la felicidad, y no su destrucción, es el primero y ÚNICO objetivo del buen Gobierno”.

A pesar de que Thomas Jefferson escribió esto en 1809, al parecer el liderazgo de la cuatrotería no se enteró; de seguro a ello debemos que las dos Administraciones que han encabezado arrojen resultados desastrosos más que progresistas.

No sabemos si a ustedes, amigos lectores, pero a este su h. escribano de banqueta le dio una profunda vergüenza leer los resultados del ranking mundial del Instituto Internacional para el Desarrollo de la Gestión (IMD), en el que México quedó en el SÓTANO, en PENULTIMO lugar -69 de 70 países evaluados- en temas como legislación empresarial; 66 en infraestructura básica, 65 en finanzas públicas y en educación, y 61 en salud y medio ambiente.

Durante el régimen de la cuatrotería hemos perdido SIETE posiciones en el índice de Competitividad Mundial 2026, cayendo del lugar 55 (de 70 países evaluados) al SESENTA Y DOS.

Como el cangrejo, ¡vamos para atrás!

Éstas son las mediciones reales, las que contradicen con cachetada guajolotera de realidad a quien dice que “vamos bien, muy bien”.

¿Cómo le contesta este régimen doctorado en el embuste a la Fundación Heritage cuando ésta en su índice de Libertad Económica 2026 nos califica como un país “mayormente NO LIBRE”?

Tenemos, pues, razón quienes afirmamos que la cuatrotería es un régimen autoritario: comunista invertido.

El mundo entero lo sabe, lo dice, y así nos califican.

Mientras tanto, aquí en México un TRIBUNAL, con aplomo y apegado a la ley, declara que fueron violatorios de la Constitución una serie de “órdenes ejecutivas” y actos tomados por el Ayatola que habita cómodamente “La Chingada” contra la española Iberdrola, a la que impuso multas estratosféricas por “vender energía”, luego EXPROPIÓ y finalmente se quedó la CFE con sus plantas generadoras, las cuales en manos de los monopoleros gobernícolas perdieron todo su lustre y eficiencia

Confirma el Tribunal lo que muchos hemos dicho: que este -y el anterior régimen- practican políticas públicas antiempresariales, entrometiendo al Gobierno en la economía del campo empresarial, convirtiendo al Estado en actor económico, abandonando su papel de simple regulador y administrador.

Es en estas taras mentales convertidas en políticas públicas donde radica el fracaso de nuestra economía: su NULO crecimiento, su mediocre expansión de apenas un dígito -el más cercano al cero-, llevando al Gobierno a contratar deuda y más deuda (20 billones llevan ya) mientras la recaudación se cae y el gasto corriente se dispara en pitos y flautas, principalmente DÁDIVAS, SUBSIDIOS, obras faraónicas que son vulgares pozos sin fondo, PEMEX, CFE, aerolíneas, trenecitos que se descarrilan... todo esto mientras los huachicoleros saquean los recursos del País.

Curioso que en numerosos operativos aseguran millones de litros de combustible, pero no detienen a nadie.

¡El huachicol decomisado lo operan fantasmas!

Si no fuese por el llanto -de rabia ante la impotencia-, darían risa desquijadora las mamilas que inventan, que quedan colgadas en el aire, pues nunca las aterrizan.

Recordarán ustedes que el orgulloso papá de “Andy” y “Bobby” prometió -lo cual logró hacer sin cercenarse la lengua- que México tendría un sistema de salud “IGUAL O MEJOR que el de Dinamarca”.

¿Y en dónde lo coloca el IMD? ¡En el lugar 62 de 70 países evaluados!

No se quedan atrás quienes prometieron construirle un “segundo piso” a los embustes del macuspeño.

Recordarán que nos salieron con un “PLAN MÉXICO”, cuyo objetivo es colocar a nuestra economía entre las DIEZ más grandes del mundo.

¡Seguramente la risa los hizo escupir el café, estimados amigos!

No somos libres, perdemos competitividad año con año, padecemos una economía restrictiva, está nuestro estorboso Gobierno endeudado hasta el tuétano, no invierte nuestro dinero productivamente, no ha firmado - ni firmará pronto, de seguro- la continuación del T-MEC, el gasto corriente lo dilapida en puro proyecto improductivo, padecemos una burocracia cuyo único propósito es ESTORBAR y cobrar por trámites rutinarios, etc.

Si se empeñaran en hacer las cosas mal a propósito, estarían gobernando mejor que como lo hacen.

Un mono tirando dardos le atinaría mejor.

 

 

 

Tomado de: Reforma